Disminución del estrés

El estrés es la respuesta interna ante presiones externas

Nuestro equipo de psicólogos ofrece tratamiento para la disminución del estrés negativo. El primer paso es diagnosticar si sufres de estrés positivo o negativo.

Estrés positivo o eustrés

 

El estrés en si mismo no es patológico,  tiene un componente positivo dinamizador que nos ayuda a conseguir metas, emprender acciones motivantes o enfrentar situaciones que nos benefician . Este tipo de estrés es el que llamamos estrés positivo o eustrés y aunque la respuesta fisiológica pueda ser elevada, (taquicardia, tensión muscular, insomnio…) la respuesta y valoración cognitiva, (los pensamientos hacia la situación o situaciones) es positiva. La persona tiene ilusión y ganas de que suceda el evento. El cuerpo es capaz de enfrentarse a las situaciones sintiendo emociones positivas , permite al individuo experimentar el mundo como un lugar maravilloso y estimulante , así como la propia existencia como una experiencia que merece la pena vivir.

 

El eustrés es, por lo tanto, un estado de conciencia, en el cual pensamiento, emoción y acción trabajan coordinadamente para para proporcionar un efecto general de alegría, satisfacción, energía vital y plenitud de vida.

 

Este es, de hecho, el estado de conciencia al que se pretende llegar con las técnicas de relajación mindfulness. Contrariamente a lo que se considera, los estados de calma y relajación nos proporcionan un estado de eustrés . Este nos resulta muy útil para nuestros deseos de acción y realización. El eustrés facilita nuestra creatividad , permite que disfrutemos sin miedos de los momentos felices y con realismo y paz interna otros que sucederán de forma inevitable.

 

Podemos asegurar entonces que el eustrés incrementa nuestra vitalidad, salud y energía . Además facilita la toma de decisiones, que nos permiten llevar la iniciativa en nuestra vida, permitiendo un nivel de conciencia capaz de hacernos vivir y sentir la vida como una experiencia única y valiosa. Por lo tanto , en este caso no es necesario el tratamiento de disminución del estrés.

 

Distres o estrés negativo

 

Pero en la otra cara de la moneda se encuentra el distres o estrés negativo. Resulta desagradable y se sufre cuando la persona trata de hacer frente a un número excesivo de presiones externas que superan sus recursos .  Llegando a exigirse internamente llegar a todo.

 

El estrés negativo o distres depende mucho de las características y circunstancias de cada persona.  Ante las mismas circunstancias o evento estresor, una persona puede reaccionar con estrés negativo (distres) , mientras que otra puede hacerlo con estrés positivo (eustrés).

¿Pero qué puede causar el estrés negativo?

 

El origen del estrés negativo puede ser multilateral . Puede producirse debido a presiones en el trabajo, la familia, la vida social, las enfermedades, el clima, los cambios de turnos, el alcohol, el tabaco, las frustraciones, incluso por la continuidad y larga duración de un estrés positivo extremo.

 

Rara vez la persona sufre estrés negativo por un solo factor. Este estrés normalmente surge ante la acumulación de presiones externas de distinta intensidad y duración, que finalmente desbordan el vaso.

 

¿Cómo afecta esto en la rutina diaria?

Cuando la persona se encuentra desbordada internamente ante situaciones y presiones externas el cuerpo va acumulando tensión. Habituándose así a un estado de alerta innecesaria, muchas veces inconsciente. Esto afecta al estado de vigilia, produciendo agotamiento y mermando el caudal de energía que la persona necesita para acciones simples como prestar atención o realizar un esfuerzo mantenido.

 

La tensión muscular acumulada acaba afectando al sistema circulatorio. El corazón realiza en estos casos un sobreesfuerzo , para así vencer la resistencia que impone la musculatura sobre las arterias. Esta tensión irá poco a poco afectando al resto de sistemas y funciones corporales, así como al funcionamiento general del cuerpo en su conjunto, agotando las energías internas que necesitamos para, paradójicamente, resolver y gestionar las presiones externas, de forma que una sensación negativa y constante invade nuestro ser, produciendo un estado de conciencia contrario al del estrés positivo.

 

Recordemos que el estado de conciencia del estrés positivo es el de Alegría y plenitud de vida. El estado de estrés negativo nos produce abatimiento, miedo, ansiedad, frustración y tensión continuada.

 

Efectos secundarios y disminución del estrés negativo

 

En el orden emocional: pérdida de la capacidad para vivir y disfrutar de la vida con alegría. En el fisiológico: desordenes fisiológicos, alteraciones del estado sueño-vigilia, hiperactividad, acortamiento muscular, somatizaciones y envejecimiento prematuro, entre otros.

 

Sin embargo, es posible revertir el efecto del estrés negativo. Aprendiendo las herramientas que nos faciliten tener el control del mismo podremos volver a disfrutar del estrés positivo y de todas sus consecuencias positivas: energía, alegría , plenitud de vida y retraso  del proceso de envejecimiento. En Espai Psicólogos ponemos a tu disposición estas herramientas mediante la terapia de disminución del estrés.

 

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